Blog 7 – “La película está buena pero el guion es malo” (o buscando excusas para hablar de guion)

Me encanta entrar en materia, el Guion. Hoy en día, todos sabemos de todo y podemos opinar de todo… yo hablo de fútbol, y no tengo la más mínima idea de este deporte, salvo que lo inventaron los ingleses, que Argentina salió campeona dos veces y España una, y que el Barça le colocó 5 goles al Madrid el otro día… Aparte de estos datos incisivos, poco más. Pero considero que respecto al guion audiovisual tengo una formación bastante sólida, así que me permitiré la libertad de escribir algunas líneas.

Generalizando un poco, mucha de la gente que dice la frase del título (la película está buena pero…) es la que va a ver una película porque los distribuidores la vendieron utilizando alguno de estos argumentos: “del director de tal …”, “de los productores de …”, “de los creadores de aquella …”, y a veces incluso, los nombres de los autores son desconocidos para la mayoría del público “de palomitas”.

Tema a importante tener en cuenta: el guion no es sólo la historia, sino la historia más forma en la que ésta se expone. Entre los ingredientes importantes de un buen guion, debe haber una buena historia que contar, y que el tema sea interesante para nuestro público; y si no lo es, nosotros, los guionistas, debemos hacer que lo sea ¿Cómo conocemos la Historia de EEUU, a veces incluso, mejor que la de nuestros países? Porque el cine estadounidense buscó diferentes maneras de contarnos la historia de su país a través de sus películas y series: “Forrest Gump”… (y la lista puede ser infinita). Seguro que si explicaran que “Forrest Gump” es una película de Historia, mucha gente ni se acercaría a las salas.

Intentaré exponer con un ejemplo la diferencia entre guion e historia.

Entra un ladrón en una casa del barrio, y roba un objeto que su dueño no quiere denunciar, pero su vecina sí denuncia el robo.

Punto de vista de la vecina: “Seguro tiene algo que ocultar, ese tipo siempre me pareció raro”
La vecina se lo cuenta al camarero del bar de abajo de la finca, este opina: “Un día que salí muy tarde, lo vi entrando a las 3 de la mañana con otro hombre bastante extraño”

Podríamos tener varios puntos de vista más desde otros personajes típicos y pintorescos de barrio, o contarlo desde el punto de vista del damnificado: Entra a su casa, ve todo revuelto, corre al baño y levanta una baldosa. El objeto no está. Se estremece. Quizá su vida dependa de ese objeto.

O podríamos contarlo desde el punto de vista de la policía: “Su vecina nos cuenta que han entrado a su domicilio ¿no tiene nada que denunciar?”. Los policías sospechan que ese hombre tiene algo que ocultar.

Como se puede apreciar en este ejemplo, cada una de las elecciones o sus combinaciones, daría lugar a una secuencia diferente, incluso de género diferente. El guionista tomará la postura de narrador y seleccionará la opción que considere más adecuada para contar este acontecimiento. El espectador, sólo verá una secuencia que puede gustarle o no, pero a simple vista, no sabrá nada del guion, sólo verá lo que resulta del mismo (más lo que aporten el Director y todos los componentes del equipo de rodaje y producción).

Un guion tiene una sola finalidad, convertirse en una película. Si un espectador corriente no tuvo la oportunidad de leer el guion de la película que está viendo, difícilmente pueda determinar si este era malo o no. Pero una persona habituada a trabajar conociendo el lenguaje audiovisual, sí puede deducir si el guion es bueno o no, por la forma en la que se presentan los personajes, detalles de la puesta en escena y la exposición del tema, entre otras cosas.

Con todo esto, quiero concluir, que no se debe confundir historia con guion, que un espectador (de palomitas o no) experimentado puede llegar a deducir si la película que está viendo tiene un buen guion de base, y que el trabajo del guionista tiene ciertas complejidades que no se limitan a exponer una historia sin más, sino que hay un lenguaje audiovisual que nos hará tomar determinadas decisiones sobre la exposición de un tema.

Imagínense cómo contaría el partido del otro día un aficionado del Barça y uno del Madrid ¿Veríamos la misma película?

Christian Tasso

Blog 3 – Tendencias narrativas audiovisuales: Adiós J.J. Abrams, hola Nolan

Atención antes de leer:

1) Hay información que podría desvelar aspectos de las historias para quienes aún no hayan visto el final de Perdidos u Origen (Inception).
2) Respeto el trabajo de estos excelentes creadores y entendiendo que quién hace se puede equivocar, sólo hago hincapié en que tenemos que reflexionar acerca de todo lo que pasa ante nuestros ojos, y creer en nuestras propias opiniones. Si algo no nos cuadra, por algo será. Peor es ser conformista.

Empiezo con J.J.

Si yo hubiese sido un fan de Lost (Perdidos) me hubiera sentido, con toda seguridad, decepcionado por el doble capítulo final…

Revolucionar la narrativa:

Si plantear paradojas espaciales y temporales, atiborrar la narración de flashbacks explicativos, que justifican y complementan acciones que transcurren en un “tiempo actual” y poner a mucha gente guapa que muere y revive según la necesidad del índice de audiencias (llámese “rating” o “share” según el país) es revolucionar ¡estamos perdidos! (literalmente hablando).

Nuestro problema es que nos dejamos llevar por una pseudointelectualidad en la que creemos entender algo; pero en realidad, todo lo que se plantea en la serie, no se acaba explicando en ningún sentido… Eso sí, funciona perfectamente como pasatiempo en forma de puzzle audiovisual. Y esto es lo que nos queda cuando lo acabamos de ver el final de la serie: alguna imagen religiosa, conformada con muchos fragmentos, que ni sabremos dónde ubicar, si arriba de la chimenea o en el trastero.

Ya lo hemos comprobado, es muy fácil pensar en términos de purgatorio, atiborrar la conclusión de simbolismos, especialmente religiosos, utilizar música épica y un montaje paralelo que va desvelando algo… trascendental al parecer…

Pero bueno, ya lo tenemos al creador y a sus fans para buscar, dar explicaciones y millones de significados…

Yo, lo que realmente lamento, es que también, en su gloria creativa omnipotente, se haya cargado la esencia de “Star Trek”.

Ahora el Amigo Nolan:

Este Señor sí que sabe mucho y es capaz de darle dimensión y personalidad a sus personajes, tanto como a sus historias… ¡pero ojo! Tenemos la repetitiva costumbre de inventarnos ídolos, que a veces flaquean… y en realidad, la última entrega de nuestro Amigo, tiene algunos defectos de historia y algún que otro exceso (¿¡abuso del recurso músical!?)… ¡Y ojo con los críticos! Que escuchan dos cosas por ahí y en seguida concluyen cosas que son dignas de alguien con mucha imaginación: alguien dice Borges, y ya lo vemos por todos lados, pero no vemos que Ariadna, es realmente Ariadna (sí, la del mito) y eso molesta un poco… Ya lo dice nuestro otro Amigo, “Bob McKee”, algo así como que el simbolismo no debe ser tan evidente… Eso sí, típico de Nolan también, trabajó el montaje de una forma laberíntica (¡Sí, Borges señores críticos!).

Planteo complejo, para algo difícil de dejar del todo claro en términos audiovisuales, sin dar demasiadas explicaciones (que se traducen en diálogos). Además, leí dos críticas donde se habla de “climax largo”… creo que todos (incluso yo si no lo entendí bien) debemos repasar esta definición. No nos olvidemos de lo básico: quién mueve la acción (protagonista), cuál es su objetivo y sus motivaciones, qué se le interpone, y cuáles son los peligros que corre en su aventura… al parecer, un concepto algo vacuo llamado “limbo”. Por lo demás, no hay nada hoy día que un buen tandem de efectos visuales no pueda mejorar… Además ¡quién no es invulnerable a las balas!

Curiosidades al margen:

1) ¿La música suena igual en todos los niveles de sueño? En tal caso, algo no me cuadra
2) A un personaje como el de Fischer, tan autodefensivo ¿No le resultará curioso viajar en el avión con las mismas personas que aparecen en sus sueños, y además, le hacen dudar sobre estos?

En todo caso, Amigo Nolan, has metido unas ideas en tu público que resultan, como poco, bastante interesantes, y has creado un mundo realmente alucinante. Creo que Platón disfrutaría con esto.

Christian Tasso