Blog 6 – La red (a)social

La semana pasada tuve la oportunidad de ver «La red social» de David Fincher. Trata, en las formas, sobre Mark Zuckerberg el creador de Facebook, la red social que no necesita presentación… al menos para 500 millones de usuarios de la misma.

Creo que la película, desde el punto de vista de la narración, está muy bien enfocada, ya que más allá de la verdadera historia de Zuckerberg y cia. y algunas de sus cuestiones legales, expone de una manera magnífica el tema tan humano de la aceptación social. Mucho mérito de este enfoque lo tiene su guionista Aaron Sorkin, que basó el guion en el libro de Ben Mezrich «Multimillonarios por accidente: el nacimiento de Facebook. Una historia de sexo, dinero, talento y traición».

Cuando terminé de ver la película, me resultó muy difícil ver al personaje de Zuckerberg como un cretino… más bien me dio algo de lástima, ya que realmente queda la sensación de que está bastante solo. Se ve claramente que él quería desarrollar una red social abierta a todo el mundo, no con cierta exclusividad, como le propusieron sus eventuales socios.

Pensemos por un momento en cuestiones personales y seguramente llegaremos a la conclusión de que Facebook y otras herramientas de comunicación de nuestra era, nos acercan a muchas personas y nos permiten mantener el contacto con otras. Con lo que seguramente hemos tenido y tendremos la oportunidad y las vías para encontrarnos o reencontrarnos con mucha gente. El conflicto entre la soledad, el hecho de sentirnos rechazados o ignorados vs. el éxito social, el reconocimiento público, está en nosotros, tanto desde el punto de vista personal como profesional.

La película se hizo sin la autorización del propio Zuckerberg, por lo que trataron con gente de su entorno y se documentaron para crear a su personaje. Parte de la historia es inventada, según Zuckerberg esa chica que lo deja al principio de la película no existe; además de que da la impresión de que sólo hubieran creado Facebook para «ligar»… ¿Y qué si fuera así? ¿Cuántas cosas se hacen por amor, despecho, venganza, o sólo para llamar la atención? Es parte del signo de nuestros tiempos… Pero el tema de la soledad y el rechazo, no sólo con respecto a esa apócrifa novia, sino con respecto a sus amigos, las hermandades universitarias, es lo que le da la mayor sustancia a la historia. Lo demás es anecdótico.

Entonces me quedo con esa reflexión / pregunta:
Mientras más canales de comunicación tenemos ¿Estamos realmente más comunicados, en el sentido «cerca de la gente que nos importa»?
Tener cientos de amigos y contactos en todos nuestros perfiles públicos ¿Hace que estemos menos solos?
Tener más de 5.000 millones de dólares ¿Hacen que Zuckerberg, o cualquier otra persona se sientan, incondicionalmente, más acompañados?

Las nuevas tecnologías nos abren las vías, pero nuestros mensajes, códigos de comunicación, relaciones con nuestro entorno son personales y únicos.

Está claro que hay cosas que no se pueden comprar.

La red social (The Social Network)
Director: David Fincher
Writers: Aaron Sorkin (screenplay), Ben Mezrich (book)

http://www.imdb.com/title/tt1285016/

Blog 3 – Tendencias narrativas audiovisuales: Adiós J.J. Abrams, hola Nolan

Atención antes de leer:

1) Hay información que podría desvelar aspectos de las historias para quienes aún no hayan visto el final de Perdidos u Origen (Inception).
2) Respeto el trabajo de estos excelentes creadores y entendiendo que quién hace se puede equivocar, sólo hago hincapié en que tenemos que reflexionar acerca de todo lo que pasa ante nuestros ojos, y creer en nuestras propias opiniones. Si algo no nos cuadra, por algo será. Peor es ser conformista.

Empiezo con J.J.

Si yo hubiese sido un fan de Lost (Perdidos) me hubiera sentido, con toda seguridad, decepcionado por el doble capítulo final…

Revolucionar la narrativa:

Si plantear paradojas espaciales y temporales, atiborrar la narración de flashbacks explicativos, que justifican y complementan acciones que transcurren en un “tiempo actual” y poner a mucha gente guapa que muere y revive según la necesidad del índice de audiencias (llámese “rating” o “share” según el país) es revolucionar ¡estamos perdidos! (literalmente hablando).

Nuestro problema es que nos dejamos llevar por una pseudointelectualidad en la que creemos entender algo; pero en realidad, todo lo que se plantea en la serie, no se acaba explicando en ningún sentido… Eso sí, funciona perfectamente como pasatiempo en forma de puzzle audiovisual. Y esto es lo que nos queda cuando lo acabamos de ver el final de la serie: alguna imagen religiosa, conformada con muchos fragmentos, que ni sabremos dónde ubicar, si arriba de la chimenea o en el trastero.

Ya lo hemos comprobado, es muy fácil pensar en términos de purgatorio, atiborrar la conclusión de simbolismos, especialmente religiosos, utilizar música épica y un montaje paralelo que va desvelando algo… trascendental al parecer…

Pero bueno, ya lo tenemos al creador y a sus fans para buscar, dar explicaciones y millones de significados…

Yo, lo que realmente lamento, es que también, en su gloria creativa omnipotente, se haya cargado la esencia de “Star Trek”.

Ahora el Amigo Nolan:

Este Señor sí que sabe mucho y es capaz de darle dimensión y personalidad a sus personajes, tanto como a sus historias… ¡pero ojo! Tenemos la repetitiva costumbre de inventarnos ídolos, que a veces flaquean… y en realidad, la última entrega de nuestro Amigo, tiene algunos defectos de historia y algún que otro exceso (¿¡abuso del recurso músical!?)… ¡Y ojo con los críticos! Que escuchan dos cosas por ahí y en seguida concluyen cosas que son dignas de alguien con mucha imaginación: alguien dice Borges, y ya lo vemos por todos lados, pero no vemos que Ariadna, es realmente Ariadna (sí, la del mito) y eso molesta un poco… Ya lo dice nuestro otro Amigo, “Bob McKee”, algo así como que el simbolismo no debe ser tan evidente… Eso sí, típico de Nolan también, trabajó el montaje de una forma laberíntica (¡Sí, Borges señores críticos!).

Planteo complejo, para algo difícil de dejar del todo claro en términos audiovisuales, sin dar demasiadas explicaciones (que se traducen en diálogos). Además, leí dos críticas donde se habla de “climax largo”… creo que todos (incluso yo si no lo entendí bien) debemos repasar esta definición. No nos olvidemos de lo básico: quién mueve la acción (protagonista), cuál es su objetivo y sus motivaciones, qué se le interpone, y cuáles son los peligros que corre en su aventura… al parecer, un concepto algo vacuo llamado “limbo”. Por lo demás, no hay nada hoy día que un buen tandem de efectos visuales no pueda mejorar… Además ¡quién no es invulnerable a las balas!

Curiosidades al margen:

1) ¿La música suena igual en todos los niveles de sueño? En tal caso, algo no me cuadra
2) A un personaje como el de Fischer, tan autodefensivo ¿No le resultará curioso viajar en el avión con las mismas personas que aparecen en sus sueños, y además, le hacen dudar sobre estos?

En todo caso, Amigo Nolan, has metido unas ideas en tu público que resultan, como poco, bastante interesantes, y has creado un mundo realmente alucinante. Creo que Platón disfrutaría con esto.

Christian Tasso