Blog 4 – Film, filme, filmación, filmar… ¿Terminología obsoleta?

Ciertas reflexiones se desencadenan por cualquier hecho insignificante, que nos aparece desde algún lugar del cerebro cuando estamos haciendo algo indeterminado… Yo estaba en la cocina de mi casa, cuando abrí un cajón y me encontré con el vocablo mágico, génesis de este blog: Film.

Por supuesto, dentro de este espacio culinario, se trataba sólo de una de esas películas plásticas que se utilizan para conservar los alimentos en el refrigerador. Pero comencé a pensar sobre el término, y considerando el agravante de mi obsesión cinematográfica, la conclusión a la que llegué me fulminó como un rayo devastador al darme cuenta de que la acción de filmar, en su definición más radical y estricta, está llegando al final de sus días…

Busqué en el diccionario de castellano (rae.es) y descubrí que la palabra film no existe en éste, y que la forma castellana que adoptó este vocablo es “filme”: Película cinematográfica. Obviamente se hace referencia a la raíz inglesa del término.

Como me interesaba saber más, fui a la fuente misma de la palabra, un diccionario de inglés (dictionary.reference.com) y aquí encontré varias cosas interesantes que resumo:

En inglés, el término en cuestión, tiene algunos significados en contextos ajenos a la realización cinematográfica, pero hay varios que sí afectan a lo que es la fotografía y sus subproductos. De hecho, el film es el soporte de la emulsión en la que se coloca el material fotosensible para capturar tanto fotografías como imágenes en movimiento. Desde esta definición técnica, parte toda una nomenclatura que asocia a esta palabra con la industria audiovisual y la creación de películas.

Es curioso, aunque lógico, destacar que la palabra comenzó a utilizarse en este marco, entre mediados del siglo XIX y principios de XX, coincidiendo con la creación de la fotografía y más tarde del cine.

¿Qué pasará, entonces, dentro de pocos años?
¿Se seguirá “filmando”?
¿Podremos ver “filmes” en los cines y las “filmotecas”?
¿Nos encontraremos con el cartel que anuncia “Espacio reservado para filmación”?

Seguro que sí, porque la realidad es que el film es, en esencia, un soporte que se está sustituyendo por otros, y lo que más importa es cómo se cuenta lo que se tiene que contar.
Hemos visto experimentación, cambio y fusión de recursos a lo largo de la corta vida del cine como arte; y está claro que para algunos directores, tanto de fotografía como de películas, son muy importantes las cuestiones técnicas como marca de identidad estética; pero también hemos sido espectadores de recientes ejemplos estilísticos diversos, llámese Dogma 95, The Blair Witch Project o la era You Tube, con resultados narrativos interesantes más allá de haber sido “filmados”, “grabados” o “almacenados” en cualquier soporte.

Espero que la palabra film, que además a mí me suena bien y me parece refinada, tenga una larga vida más allá de las innovaciones que estamos viviendo y de las que se avecinan. Después de todo, a veces utilizamos palabras arcaicas para cosas cotidianas ¿O acaso circulan “carretas” por las “carreteras”?

Christian Tasso

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